Odio hablar de árbitros, pero llevamos demasiadas semanas viendo como ellos son los que ocupan las portadas de los periódicos deportivos, y no los jugadores. Hace años, los seguidores buscaban contra quién se enfrentará su equipo en dos o tres jornadas, ahora no solo se mira el rival, también se mira quién será el colegiado del partido ¿Para qué? Un árbitro no condiciona un partido, lo condicionan los jugadores y sus técnicos.
Hace unas semanas tuve la gran suerte de poder estar en la narración del Milan-Barça de ida de cuartos de la Champions en la transmisión de la cadena catalana COM Ràdio. Fue una gran experiencia pero el caso es que cuando tuve que dar mi opinión final del partido dije algo que a día de hoy sigo estando muy orgulloso: "Todos sabemos que hubo un penalti que no fue pitado, pero el aficionado culé no debe justificar el empate del Barça con la actuación arbitral". Nunca se debe hacer eso. Si piensas que el árbitro está pitando expresamente en contra de tu equipo es que no crees en este deporte y por lo tanto no sé qué haces viéndolo.
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Portada de hace unos meses del diario "Marca" que justifica
la victoria culé con la supuesta ayuda arbitral. |
El otro día, leyendo un artículo de la recomendadísima revista Proyecto Panenka, encontré una entrevista de Àxel Torres a Simon Kuper, escritor del libro "Football against the enemy" y en una charla que mantuvieron sobre el fútbol actual, Àxel le comentaba que está harto de que constantemente se hable de los árbitros aquí en España, y Kuper le contestó algo que me impactó seberamente:
"La percepción que se tiene sobre los
arbitrajes tiene mucho que ver con el régimen
político y la tradición democrática de cada país.
Las sociedades que han sufrido dictaduras o regímenes
totalitarios tienden a pensar que todo
está amañado desde arriba, que hay un complot,
que alguien está manejando los hilos. Países
como Rusia, Portugal, Italia o España –en menor
medida- suelen dar este tipo de explicaciones
cuando hay una equivocación arbitral. En Ingla
terra o Francia, donde hay tradición democrática
desde hace siglos, no se tiene esa sensación. La
prensa inglesa escribe 'Un error del árbitro le
cuesta puntos al Manchester United'. No dice
'El árbitro le roba el partido al Manchester United'.
Se percibe como un error, y ya está. Cuando
Mourinho llegó a Inglaterra nos quedamos todos
muy sorprendidos porque veía segundas intenciones
en todas las acciones arbitrales. Cuando
dijo que Sky repetía constantemente la entrada
de Essien a Gerrard para que sancionaran al ghanés
nadie entendió nada, todos alucinamos. Esa
diferencia en la percepción se debe a la distinta
cultura de cada país"
Me encantó la reflexión que hizo sobre la historia democrática de un país. Quizá, como en España tuvimos una dictadura franquista tenemos la sensación de que desde arriba (los árbitros) no engañan.
No sé la certeza de la frase pero creo que mucha gente que no para de "rajar" contra los árbitros debería conocerla.
Lo único que pido con esto es que, por ejemplo, al día siguiente de una noche de Champions no se hable de la actuación arbitral sino de la actuación de los jugadores, que -sin ninguna duda- siempre deben ser los protagonistas de este fabuloso deporte.