viernes, 27 de abril de 2012

El último desafío de Guardiola

Se fue. Horas previas a la rueda de prensa en que comunicó que no seguía yo seguía con la esperanza de que dijera que renovaba. Finalmente no fue así. Pero me quedo con su argumento, él hizo lo cree que es lo mejor para el equipo de su vida y es tranquiliza a los culés. Nos queda poco de esta etapa de Guardiola, pocos partidos de Liga y una preciosa final de Copa. 

Las ruedas de prensa de Pep se convirtieron en
un espectáculo para todo el aficionado al fútbol.

Pero lo que espero que consiga Pep en este mes que le queda no es ningún título ni ninguna victoria, ha dado demasiado en cuanto a resultados. Pero tengo la sensación que le queda algo por hacer. Le hemos visto alinear a 9 canteranos en la vuelta de semifinales ante el Chelsea, plantarse al Bernabéu con un equipo casi entero de jugadores de la casa y ganar 2-6. Lo que realmente me emocionaría es que, en estos pocos partidos que quedan, haga un once completamente de La Masía, algo que nunca nadie ha hecho. Ese sería una clase de título abstracto, como es tener los valores de humildad ante todo o  hacer debutar a un jugador nacido aquí.

Así que tras estos maravillosos años en los que nos ha hecho emocionarnos a todos -ya seas culé o no- yo sigo soñando con ver un equipo entero de canteranos. Sería la mejor y más bonita forma de dejar el club. 

lunes, 16 de abril de 2012

Malditos árbitros

Odio hablar de árbitros, pero llevamos demasiadas semanas viendo como ellos son los que ocupan las portadas de los periódicos deportivos, y no los jugadores. Hace años, los seguidores buscaban contra quién se enfrentará su equipo en dos o tres jornadas, ahora no solo se mira el rival, también se mira quién será el colegiado del partido ¿Para qué? Un árbitro no condiciona un partido, lo condicionan los jugadores y sus técnicos.

Hace unas semanas tuve la gran suerte de poder estar en la narración del Milan-Barça de ida de cuartos de la Champions en la transmisión de la cadena catalana COM Ràdio. Fue una gran experiencia pero el caso es que cuando tuve que dar mi opinión final del partido dije algo que a día de hoy sigo estando muy orgulloso: "Todos sabemos que hubo un penalti que no fue pitado, pero el aficionado culé no debe justificar el empate del Barça con la actuación arbitral". Nunca se debe hacer eso. Si piensas que el árbitro está pitando expresamente en contra de tu equipo es que no crees en este deporte y por lo tanto no sé qué haces viéndolo.

Portada de hace unos meses del diario "Marca" que justifica
 la victoria culé con la supuesta ayuda arbitral.

El otro día, leyendo un artículo de la recomendadísima revista Proyecto Panenka, encontré una entrevista de Àxel Torres a Simon Kuper, escritor del libro "Football against the enemy" y en una charla que mantuvieron sobre el fútbol actual, Àxel le comentaba que está harto de que constantemente se hable de los árbitros aquí en España, y Kuper le contestó algo que me impactó seberamente:


"La percepción que se tiene sobre los

arbitrajes tiene mucho que ver con el régimen

político y la tradición democrática de cada país.

Las sociedades que han sufrido dictaduras o regímenes

totalitarios tienden a pensar que todo

está amañado desde arriba, que hay un complot,

que alguien está manejando los hilos. Países

como Rusia, Portugal, Italia o España –en menor

medida- suelen dar este tipo de explicaciones

cuando hay una equivocación arbitral. En Ingla

terra o Francia, donde hay tradición democrática

desde hace siglos, no se tiene esa sensación. La

prensa inglesa escribe 'Un error del árbitro le

cuesta puntos al Manchester United'. No dice

'El árbitro le roba el partido al Manchester United'.

Se percibe como un error, y ya está. Cuando

Mourinho llegó a Inglaterra nos quedamos todos

muy sorprendidos porque veía segundas intenciones

en todas las acciones arbitrales. Cuando

dijo que Sky repetía constantemente la entrada

de Essien a Gerrard para que sancionaran al ghanés

nadie entendió nada, todos alucinamos. Esa

diferencia en la percepción se debe a la distinta

cultura de cada país"

 Me encantó la reflexión que hizo sobre la historia democrática de un país. Quizá, como en España tuvimos una dictadura franquista tenemos la sensación de que desde arriba (los árbitros) no engañan.
No sé la certeza de la frase pero creo que mucha gente que no para de "rajar" contra los árbitros debería conocerla.

Lo único que pido con esto es que, por ejemplo, al día siguiente de una noche de Champions no se hable de la actuación arbitral sino de la actuación de los jugadores, que -sin ninguna duda- siempre deben ser los protagonistas de este fabuloso deporte.

miércoles, 11 de abril de 2012

Conquistar Wembley por un hijo

Brad Jones. ¿Quién es? Es el tercer portero del Liverpool. Veterano, ya acumula 30 primaveras. Y durante esta semana es protagonista en Inglaterra. El motivo es sencillo: Pepe Reina, primer portero del Liverpool, fue expulsado el pasado 1 de abril en el partido de la Premier League que enfrontaba a Newcastle y Liverpool. Los siete minutos que restaban de partido los jugó el lateral español Jose Enrique- y no encajó gol- aunque el 'Pool acabó perdiendo 2-0 y se despidió de cualquier tipo de aspiración en liga. El partido siguiente del Liverpool, contra el Blackburn Rovers, salió de arquero titular el segundo portero, el ex de la Roma, Doni. Y no sé si fue el destino o que los porteros del Liverpool están locos, pero Doni también fue expulsado. Esta vez entró el tercer portero, el ya nombrado antes Brad Jones.

Al pisar el césped, lo primero que tuvo que hacer es proteger la portería del penalti que su compañero Doni había cometido. Sé que lo estáis pensando, Jones lo paró, y señaló al cielo dedicándole esa parada a su hijo de 6 años fallecido hace pocos meses.


Brad Jones tras detener el penalti.


Ese partido lo acabó ganando el Liverpool con un gol en el último minuto de Carroll, pero lo que Brad está esperando desde ya es al partido de semifinales de la FA Cup del sábado ante sus eternos rivales, el Everton. Brad no se va a saciar con parar un penalti. Jones tendrá que jugar ese partido mayúsculo por las sanciones de Reina y Doni, (en Inglaterra una expulsión cualquiera son tres partidos) y Brad Jones quiere dar el pase a la final de la FA Cup y poder dedicárselo a su difunto hijo.