Quizá te cueste de comprender esto si no vives
cerca de esta envidiable zona geográfica que se hace llamar Barcelona. Aquí hay
división de opiniones si preguntas por la calle “¿con quién irás en el
Mundial?”. Los hay que desean la victoria española pero muchos otros
simplemente veremos el torneo sin que nos importe si el ganador está a pocos o
millones de kilometros de tu casa –realmente cuanto más lejos más divertido
será-.
Esta es una opinión que comparto con varios
amigos y charlando y debatiendo sobre lo que puede pasar en Brasil en menos de
un mes, la mayoría de nosotros coincidimos en que nuestra
preferida es la selección Argentina. Simplemente por Él. Y por lo que supondría
que la ganara en el país enemigo, en sus canchas.
Hasta ahora estarán comprendiendo lo que
quiero explicar pero quizá hay algún forastero que se sigue preguntado “¿pero
si naciste en España por qué no quieres que ganen?” Ok, yo no me posiciono
políticamente porque no creo en eso, pero la campaña propagandística que se
lanza en este país para que vayas con España y que todo lo que suceda a parte
importe una mierda es bastante detestable.
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| Rio de Janeiro dictará en qué país lloverá propaganda nacionalista durante meses. |
Durante este mes es como si no importara que
la gente se esté muriendo de hambre cuando cruzas la esquina de tu calle o si
las nuevas subidas de impuestos fueran justificables con el gol de Iniesta
–joder, si ya no parece importar a nadie en condiciones normales, durante un
acontecimiento de estas magnitudes es como si ni exista todo esto- . Pero
existe.
Por tal de alejarnos, o mejor dicho evadirnos,
de todo el camuflaje que procesa el gobierno decidimos bancar a Argentina. A
muerte además. En parte por alegrarnos por ellos, en parte por joder a los
otros.
Pero todas estas ideas que fuí construyendo en
mi cerebro a medida que se acercaba el Mundial fueron derrumbadas al leer unas
declaraciones de un argentino en la revista Panenka. Este individuo se llama
Fabián Casas y es desde poeta, narrador y ensayista, pasando por guionista y,
como no, periodista. Voy a citar a Fabián como si se tratara de un filósofo antiguo y barbudo “el periodismo deportivo en Argentina
lo considero la peor clase de periodismo que podría existir: cuando bajó River
un periodista de la televisión, en horario central, dijo que se sentía como si
se le hubiera muerto un hijo. ¿Alguna duda?”.
Cuando acabé de leer esa frase la entendí a la
perfección, ya que esto mismo es lo que ocurre en este país y por lo que nos
indignamos muchos. Pero las declaraciones fueron más allá: “Espero que
Argentina pierda el Mundial de Brasil 2014, porque si no, acá, el nacionalismo
se va a volver insufrible. Yo sólo hincho por San Lorenzo”.
Esta última frase es la que me impactó. El
mismo problema que tenemos aquí lo tienen ellos. No queremos que nustro país
gane para evitar las campañas propagandísticas interminables y los presidentes
del gobierno colgándose medallas, una vez más, cual Michael Phelps. ¿Pero y
ahora qué hacemos? Nosotros queríamos ir con Leo y cía pero ya hemos visto que
no solucionaríamos nada, simplemente le pasaríamos el mismo problema a otros y
tampoco queremos eso.
Obviamente esto no solo ocurre en España y
Argentina. Por ejemplo, el otro día encontré en una de estas páginas de
Facebook sobre protestas sociales y tal que el gobiero mexicano había aprobado
una reforma energética que iba a perjudicar la economía y sostenibilidad del
país. Lo (curioso) es que esta reforma y sus correspondientes reuniones y
acuerdos se iban a celebrar los mismos día en que la selección de Mexico juga
sus partidos de fase de grupos.
Está claro que los de arriba se aprovechan del
Mundial para segmentar un poco más los países y el mundo en general entre los “muy
ricos” y los “muy pobres” sin que nos enteremos.
Yo ya no sé ni qué goles celebraré. Espero conseguir dejar de lado todo esto y disfrutar de la Copa del Mundo con euforia y entusiasmo. Levantándome del sofá cada vez que alguien escribe una nueva hoja en la historia y acudiendo a este blog para, también escribiendo, olvidar durante unos instantes el egoísmo sensacionalista y las campañas nacionalistas que generarán.
Spot publicitario de Coca-Cola en Argentina. Te guste o no es
altamente sensacionalista. Y lo podríamos encontrar en todos los países
Pero tranquilo, eh. Igual te quedas pronto sin casa ni empleo pero si tu país gana la Copa.... entonces te abres una Coca-Cola y todo está justificado, no?
Como igual no le habéis dado la suficiente credibilidad que merecen las palabras de Fabián Casas os dejaré una frase de alguien al que todo el mundo toma en serio, Albert Einstein.
"El nacionalismo es una enfermedad infantil, es el sarampión de la humanidad" -Albert Einstein

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